Separarse del otro padre de su hijo, o no haber sido nunca pareja, probablemente significará que usted y su hijo pasarán algunos días separados.
Una de las cosas más difíciles durante estos periodos puede ser mantener una conversación decente con tu hijo, especialmente por teléfono. Por muy difícil que sea, es importante seguir esforzándose.
La generación más joven está menos acostumbrada a hablar por teléfono que las generaciones anteriores. Muchos niños nunca tendrían una conversación telefónica con su mejor amigo, y mucho menos con sus padres. Sin embargo, eso no significa que no interactúen con otras personas a distancia. Algunos pasan horas haciéndolo, pero no de la forma a la que están acostumbrados todos los adultos.
Piensa en diferentes maneras de hacer las cosas.
Interactuar con su hijo de formas que le resulten más familiares y cómodas puede dar buenos resultados. A continuación se ofrecen algunos ejemplos:
- Mensajes de voz: Los niños suelen enviarse mensajes de voz entre ellos. Al principio puede resultar extraño, y hay personas que se les da mejor que a otras, pero es algo que también han adoptado muchos adultos. La ventaja para su hijo es que no tiene que responderle en ese mismo momento, lo que podría resultar molesto si está con amigos o viendo una película. Puede escuchar el mensaje cuando quiera y responder cuando se encuentre en un lugar donde se sienta cómodo para hablar.
- Jugar en línea: Algunos niños pasan horas jugando en línea con otros. Si disparar a zombis en una pantalla no es lo tuyo, recuerda que también puedes hacer cosas como jugar al ajedrez o crear ritmos juntos en línea. Si encuentras algo que os guste a ambos, puede que hayas dado con la clave.
Quizás su hijo nunca profundice en las conversaciones que tenga con usted a distancia. Eso no significa que el tiempo virtual que pasan juntos no sea valioso para él. Estar siempre ahí para él cuando no puede estar presente en persona ayuda a mantener la conexión y le recuerda que lo quiere y que está ahí para él. Asegúrese de tener esto en cuenta al crear su plan de crianza y su calendario de custodia.

