El maltrato a las personas mayores preocupa a cualquiera que tenga un ser querido que dependa de otra persona para su cuidado diario. La vulnerabilidad de las personas mayores hace que sea fundamental estar al tanto de lo que sucede a su alrededor, para poder actuar si algo parece sospechoso. Todo el mundo debería saber en qué fijarse y qué hacer si sospecha que hay problemas en un centro de cuidados especializados en Virginia.
Discutir las preocupaciones
Cualquiera que esté preocupado por un lesiones personales que haya ocurrido en un asilo deben saber cómo informar de estas preocupaciones. No todas las lesiones son signo de maltrato. Las personas mayores pueden sufrir caídas y perder peso por enfermedades o problemas emocionales. Es posible que el personal ya haya corregido el problema. Informar de los problemas de forma justa y organizada puede evitar acusaciones falsas.
Explique su preocupación al personal de enfermería y pida una explicación. Si los problemas continúan o el personal de enfermería no responde como se esperaba, presente la queja al trabajador social, a los directores o al supervisor del centro. Considere llevar a su ser querido al médico para que le hagan un chequeo y comente todas sus preocupaciones. Anime a las personas mayores a hablar sobre sus experiencias.
Presta atención a las señales de alerta.
Un golpe o un moretón pueden no significar nada, pero cuando estas lesiones aparecen junto con otros problemas, podrían ser señal de maltrato a personas mayores. Saber que señales del maltrato a las personas mayores puede ayudar a detener el problema antes. Puede producirse una depresión repentina, miedo y alejamiento de la familia y los amigos. Las personas pueden parecer sucias y descuidadas o tener necesidades médicas que no se satisfacen. Algunas mostrarán signos físicos como moretones o cicatrices y no tendrán una explicación de cómo se produjeron.
Actúa de inmediato.
Las familias deben sacar a las personas mayores de un centro que se sospeche que no es seguro lo antes posible. Presente una queja ante la oficina estatal de licencias u otra agencia que supervise los centros de enfermería. Si se produce una lesión traumática, llame al 911 y presente una denuncia policial. Llame a los grupos de defensa de las personas mayores para encontrar más recursos locales para la protección de las personas mayores.
Las familias confían en los centros de cuidados para atender a sus mayores cuando ellas no pueden hacerlo. Llevar a alguien a una residencia para mantenerlo a salvo y que sufra abusos en ese lugar es imperdonable. Las personas nunca deben ignorar sus instintos ni creer las excusas del personal ante las lesiones visibles que presenta un ser querido.

