La adopción es una opción maravillosa para las familias de Virginia. Una vez finalizado el proceso, las madres suelen experimentar una variedad de emociones difíciles. Esto es habitual, y a continuación te ofrecemos algunas formas de afrontarlas.
Las mamás y las emociones
Cuando te conviertes en madre, ya sea biológicamente o a través de adopción , es normal sentir una gran variedad de emociones. No todas son positivas. A medida que te vas adaptando a la maternidad, estas emociones pueden surgir y complicar las cosas. La culpa es un sentimiento común entre las madres adoptivas. Es posible que te sientas mal por la madre biológica o que incluso te invada el recuerdo de un hijo que has perdido, si has sufrido un aborto espontáneo u otra pérdida.
Las madres adoptivas suelen experimentar emociones relacionadas con su identidad. Puede que te resulte extraño sentirte madre ahora. Sin embargo, con el tiempo podrás superar estos sentimientos a medida que te adaptes a tu nuevo papel familiar y establezcas un vínculo con tu hijo.
A veces, es posible que incluso sientas una sensación de depresión, lo cual puede resultar sorprendente. Sin embargo, se trata de una emoción normal que experimentan muchas mujeres que adoptan, conocida como síndrome de depresión posadopción (PADS). Todas las realidades que conlleva convertirse en madre te abruman y dan lugar a este problema.
Cómo sobrellevarlo
Aunque te sientas abrumada y confundida por tus emociones, hay formas de sobrellevarlas. Lo primero que debes hacer es aceptar que lo que sientes es normal. Reconoce que, aunque seas madre primeriza, debes ajustar tus expectativas. Ser madre no es fácil, y tener un hijo no viene con un manual de instrucciones. No vas a hacer todo bien desde el principio. Date cuenta de que, con el tiempo, te adaptarás y las emociones difíciles que estás experimentando ahora se desvanecerán.
Buscar apoyo es un paso fundamental para afrontar emociones difíciles como madre adoptiva. Busca un grupo de apoyo y acude a tu familia y amigos para compartir tus sentimientos.
Con el tiempo, verás que las cosas se vuelven más fáciles. Entonces podrás disfrutar plenamente del tiempo que pasas con tu hijo.

