Es un consejo habitual que los planificadores financieros y los abogados siempre dan a sus clientes: asegúrese de tener su planificación patrimonial en orden. En Virginia, esto suele incluir un testamento, un poder notarial y unas instrucciones médicas anticipadas. Estos documentos, en particular las instrucciones médicas anticipadas y el poder notarial, desempeñan un papel importante mientras usted está vivo. Piense en una situación en la que un familiar cercano esté en coma o ya no tenga la capacidad mental para tomar sus propias decisiones sobre la atención médica o las finanzas, y nunca haya otorgado un poder notarial ni haya redactado instrucciones médicas anticipadas. ¿Cómo accedería a sus cuentas bancarias, pagaría su hipoteca o renta y se aseguraría de que recibieran la atención médica que deseaban cuando aún estaban en pleno uso de sus facultades mentales?
Las leyes de Virginia ofrecen una solución para este tipo de situaciones. Una parte puede solicitar lo que se denomina tutela y curatela sobre otra persona. Un curador es una persona designada por el tribunal que se encarga de administrar los bienes y los asuntos financieros de una persona incapacitada. Un tutor es una persona designada por el tribunal que se encarga de los asuntos personales de una persona incapacitada, lo que incluye las decisiones sobre la atención médica de esa persona.
¿Cómo es este proceso? En primer lugar, se nombrará a un abogado para la persona incapacitada, conocido como tutor. ad litem. Esta persona lleva a cabo una investigación y formula una recomendación sobre lo que considera más conveniente para el adulto incapacitado. En segundo lugar, el médico que trata al adulto incapacitado deberá presentar pruebas de que este es incapaz de gestionar sus asuntos. En tercer lugar, será necesaria una audiencia judicial en la que un juez determinará si concede o no la tutela o la curatela.
La decisión de solicitar una tutela o curatela no debe tomarse a la ligera, ya que es costosa y conlleva una pérdida significativa de libertades para el adulto incapacitado, lo que incluye el derecho al voto y a conducir. Entonces, ¿qué debe hacer si se enfrenta a este tipo de situación, o cómo puede evitar que suceda en primer lugar? Llame a nuestra empresa para averiguarlo. Yo hablo español.
Esta publicación se ofrece como un servicio educativo y no debe interpretarse como asesoramiento legal. Los lectores que necesiten asistencia en asuntos legales deben contratar los servicios de un abogado competente.

