Las familias que deciden ingresar a sus familiares mayores en residencias de ancianos suelen hacerlo por preocupación. Las residencias de ancianos ofrecen asistencia las 24 horas del día. Lamentablemente, no todas las residencias de ancianos proporcionan la asistencia adecuada a las personas mayores. La negligencia en las residencias de ancianos puede tener consecuencias negativas para los residentes vulnerables.
¿Cuáles son algunas de las primeras señales de alerta que pueden indicar que un ser querido está en riesgo de sufrir una lesión o enfermedad?
1. Residentes descuidados
Cuando los residentes de los asilos tienen el cabello sucio y enmarañado, la ropa sin lavar y otros signos de falta de higiene, eso puede ser consecuencia directa de una dotación de personal inadecuada. Muchos asilos lucha contra la falta crónica de personal. Los servicios que no son de emergencia, como la asistencia diaria para la higiene, suelen ser los primeros en descuidarse cuando no hay suficientes trabajadores disponibles.
2. Residentes errantes
Las mejores residencias de ancianos mantienen a las personas relativamente seguras, al tiempo que les brindan oportunidades para socializar y enriquecerse personalmente. Sin embargo, especialmente cuando los residentes tienen problemas de memoria o demencia, permitirles deambular libremente por las instalaciones puede ponerlos en riesgo de sufrir lesiones o fugarse. Cuando los residentes confundidos parecen deambular sin rumbo fijo por las instalaciones, eso puede ser una señal de alerta de que la atención es insuficiente.
3. Trabajadores ausentes o indecisos
Si los familiares no pueden encontrar a un empleado cuando tienen alguna inquietud, eso puede ser indicativo de una falta crónica de personal y de un apoyo insuficiente a los residentes. Sin embargo, lo contrario también puede ser motivo de preocupación. Si los trabajadores se niegan a dejar a un residente solo con sus amigos y familiares, es posible que estén presentes para evitar que los residentes hablen con sinceridad sobre sus experiencias.
Las personas preocupadas por el cuidado de sus seres queridos en un asilo pueden necesitar hablar en su nombre. Si estándares deficientes de atención en los hogares de ancianos provocar enfermedades o lesiones evitables, es posible que deban emprender acciones legales.

